Evangelina Chamorro, la MUJER que emerge del lodo en Perú.

 

Recuerdas estas imágenes, donde una mujer lucha entre lodo, escombro, madera, etc. para salvar su vida?, ella es Evangelina Chamorro, la mujer que hoy se a convertido en símbolo de Perú.

Evangelina Chamorro es el nombre de la mujer que se convirtió en el símbolo de esperanza en Perú luego de que se la vio emergiendo del lodo cuando nadie se lo esperaba, en medio de los peores aludes e inundaciones que está  padeciendo Perú  en décadas y que han dejado casi 100 muertos y más de medio millar de afectados.

Evangelina acababa de dejar a sus hijas de 5 y 10 años ensueño escuela y estaba con su esposo atendiendo a sus animales en el corral que tenían en el sur de Lima

cuando de pronto escuchó un fuerte ruido. Se trataba de un alud del que no les dio tiempo a huir. Su esposo logró agarrarla e hizo que se agarrara de un tronco mientras el lodo lo engullía todo.

“Yo estaba desesperada, le dije ya no puedo más y él me dice: 'fuerza'”, contó a quienes la entrevistaban. Pero el palo se quebró y pese a los esfuerzos de su esposo, Armando Rivera, por no soltarla del brazo que había logrado agarrar, fue arrastrada por el alud.

“Mi esposo me decía: 'nada' y no podía nadar, no podía más… ya no le vi y durante todo ese rato tragué lodo, me llené de barro”, recordó la mujer de 32 años quien, junto a sus animales, quedó atrapada en un mar de piedras, palos y fango que fue avanzando sin piedad  tragándose todo lo que encontraba a su paso.

"Dios me dio fuerzas porque ni siquiera podía respirar. Le dije que no quería que mis hijas se queden sin padre o sin madre y traté de salir", contó tras ser dada de alta en el hospital.

Sólo recuerda que ya no tenía fuerzas, que trataba de zafarse del lodo y que logró dar unos cuantos pasos y no sabe más, no sabe quién la sacó, ni cómo lo hizo. Se despertó ya en la ambulancia y no se sentía herida. Recién sintió dolor cuando la lavaron en la posta médica donde le dieron los primeros auxilios.

Su esposo también logró sobrevivir y agradece por la “nueva vida” que van a empezar. Lo han perdido todo: su casa, sus animales, su vehículo, pero tienen la esperanza de que saldrán adelante juntos. “Vamos a buscar un lugar más seguro para la familia. Ella (Evangelina) ya no quiere regresar al mismo lugar porque es lugar de deslaves, dijo mientras la esperaba para retirarse juntos del hospital donde permanecieron desde la semana pasada.

Ellos habían construido su casa en el cauce de un río que por décadas permaneció seco (la zona era conocida como Río Seco) y se dedicaban a criar cerdos, vacas y gallinas. Al igual que sus decenas de vecinos, adquirieron sus tierras mediante traficantes de terrenos, un problema que es frecuente en numerosas partes del país, donde las conocidas “invasiones” pululan sobre todo en zonas agrestes, que luego se convierten en pequeños poblados con frágiles viviendas construidas de manera informal.

Write a comment

Comments: 0